Sí. Y probablemente lo hayas notado alguna vez sin saber exactamente por qué.
Un cubito de hielo está hecho, básicamente, de agua congelada. Por eso, cualquier sabor, olor o característica del agua puede terminar también en tu bebida.
¿Por qué algunos hielos saben “raros”?
Si el agua contiene determinados minerales o tiene un sabor u olor marcado, al congelarse estos pueden seguir presentes.
Y hay otro factor importante: el congelador.
El hielo puede absorber olores de otros alimentos si no está bien protegido. Por eso un cubito puede acabar sabiendo a pescado, cebolla o cualquier cosa que tengas cerca.
¿Y la cal?
La dureza del agua también puede influir en el resultado. El calcio y el magnesio presentes en aguas duras pueden dejar depósitos minerales y afectar a la apariencia y, en determinadas condiciones, a la percepción del sabor.
Por eso, si quieres conseguir un hielo más limpio y neutro, la calidad del agua que utilizas importa.
La prueba es muy sencilla
Haz cubitos con dos aguas diferentes y pruébalos en la misma bebida.
Puede que descubras que el hielo no es tan “invisible” como pensabas.
En Agua Pura Vida creemos que conocer el agua que utilizas en casa es el primer paso para mejorarla.
Porque hasta el hielo tiene algo que decir.
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Publicado por el equipo de Agua Pura Vida · Especialistas en tratamiento de agua en Barcelona y la Anoia. ¿Tienes dudas sobre el agua de tu casa? Escríbenos o llámanos al 622 675 407.
